REFLEXIONES SOBRE NUESTRO MONUMENTO
¿Es justo que los boludos tengamos un monumento?
¿Todos los que tienen su monumento, lo merecen?
Aquí, una poesía para reflexionar.
PREGUNTAS DE UN OBRERO QUE LEE
¿Quién construyó Tebas, la de las siete puertas?
En los libros están los nombres de los reyes.
¿Fueron ellos, pues, quienes levantaron los bloques de piedra?
Y Babilonia, tan a menudo destruida,
¿quién la reconstruyó una vez y otra?
¿En qué casas vivían los constructores
de la Lima rutilante de oro?
¿A dónde fueron los enladrilladores
La noche en que quedó terminada la gran muralla de China?
La gran Roma está llena de arcos de triunfo.
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares?
¿Había sólo palacios para los habitantes
de la muy cantada Bizancio?
Incluso en la legendaria Atlántida,
¿acaso los que se ahogaban llamaban a gritos a sus esclavos
Mientras el océano los engullía?
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César batió a los galos.
¿Sin un cocinero siquiera?
Felipe de España lloró cuando se hundió su flota.
¿Acaso nadie más lloró?
Federico el grande ganó la guerra de los siete años.
¿Quién la ganó con él?
Una victoria en cada página.
¿Quién preparó el banquete de la victoria?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagó los costos?
Tantos informes.
Tantas preguntas.
Bertolt Bretcht
miércoles, 8 de julio de 2009
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